¿Hay que hacer reposo después de una inseminación o de un tratamiento de Fertilización in Vitro?

Los tratamientos de reproducción asistida son médicamente complejos y tienen un coste económico importante. Por eso, se generan a su alrededor muchos mitos acerca de cómo debe actuar una mujer sometida a este tratamiento para lograr que los embriones se implanten de manera correcta.

Una de las principales dudas de las pacientes de estas técnicas de reproducción asistida es si deben guardar reposo después de la intervención.


El proceso de inseminación y el reposo


Lo primero que hay que decir es que una mujer en tratamiento de fertilización debe hacer únicamente caso a las directrices que le marca su médico.

Solo él puede considerar que sea necesario el reposo, o cualquier otra medida, para garantizar que se produzca la gestación. Y en principio, solo lo recomendará si observa que existe algún problema que pueda dificultar la implantación.

De hecho, en el procedimiento médico de la inseminación ya podemos percibir que no es necesario el reposo posterior, ya que este tratamiento se hace de manera ambulatoria, introduciendo un catéter para llevar el semen al interior del útero y se retira, dejando a la mujer en reposo tan solo 20 minutos. Después ya puede hacer vida normal, naturalmente sin hacer esfuerzos excesivos.

Los médicos coinciden en señalar que la mujer puede dedicarse a sus actividades cotidianas sin problemas porque no se ha podido probar la relación entre los resultados de las técnicas de reproducción asistida y el hecho de hacer reposo.


La importancia de la actividad


La verdad es que los espermatozoides van a fecundar el óvulo igualmente, haga o no reposo la mujer. En cambio el reposo puede traer consecuencias psicológicas negativas para la gestación.

Si no existe un problema médico que justifique un reposo, lo mejor es que la mujer vaya a su trabajo y haga sus actividades preferidas, ya que de esta manera no pensará exclusivamente en el proceso al que ha sido sometida. Hay que recordar que el aparato reproductor femenino es especialmente sensible a las situaciones de ansiedad, y que cuanto más relajada se sienta la mujer, más posibilidades habrá de embarazo. Cuantos más planes y tareas tenga la paciente en mente, menos tiempo tendrá de pensar en el tratamiento, y mejor irá el proceso.

Hay que tener en cuenta que el objetivo de la reproducción asistida es que se produzca un embarazo por una vía lo más ‘normal’ posible. Y, de hecho, el cuerpo de una mujer está preparado para asumir una gestación sin tener que hacer nada en especial. Por lo tanto, no hay motivos para que el reposo tenga que ayudar a la implantación del embrión, como dice la creencia popular.

Acabamos señalando que, aunque es un procedimiento completamente inofensivo, en algunas ocasiones la cánula de la inseminación artificial puede provocar algunas molestias a la paciente, como pequeños dolores en el vientre o en el útero. Quizás en esta ocasión a la mujer le apetezca descansar para sentirse mejor, pero en ningún caso el médico le prescribirá un descanso completo, sino hay ningún otro síntoma preocupante.