‘Duérmete de una puta vez': un irreverente libro infantil

Érase una vez un padre que no conseguía que su hija se durmiera, toda su rabia y frustración acabó materializada en una serie de rimas del estilo ‘Las ventanas están oscuras en la ciudad, niña, las ballenas se han acurrucado ya en lo más profundo, te leo el último libro si tú me juras, que te dormirás de una puta vez’. Estas rimas, aplaudidas en las redes sociales por otros padres igual de cansados y agobiados por la resistencia al sueño de sus pequeños, acabaron derivando en un libro en el que las rimas poéticas se combinan con soeces expresiones que no dejan en muy buen lugar a los pequeños insomnes.

El libro ha sido muy criticado

Cuando se publicó el pasado año el libro ‘Go to the fuck to sleep’, del estadounidense y padre primerizo Adam Mansbach, levantó un gran revuelo convirtiéndose a su vez en número uno en ventas. Enseguida surgieron los defensores y los detractores. Muchos pusieron el grito en el cielo alegando que los niños deben ser tratados con respeto y no utilizar con ellos ese tipo de lenguaje soez. La rabia y la frustración no debe ser el sentimiento con el que nos enfrentemos a nuestros hijos a la hora de ir a la cama, sino todo lo contrario.

Está claro que técnicas y formas para que los niños duerman hay muchas y de todas las tendencias, desde aquellas que abogan por dejar al niño llorar, a las que apuestan por el mayor contacto físico y el respeto hacia el sueño de los niños. Lo que parece claro es que Mansbach, o no las probó todas o no le funcionaron, pero lo que el autor experimentó en esa etapa en la que su hija no dormía es lo que la gran mayoría de padres han sentido alguna vez, desespero y rabia, simplemente este padre decidió compartir sus emociones, al igual que otros deciden compartir sus técnicas para que los niños concilien el sueño.

Es una obra para adultos, no para niños

Y es que la obra, pese a su apariencia de libro infantil, no es más que un poemario pensado para los adultos, un desahogo de un padre que ha hecho reír a muchos otros que se han sentido acompañados e identificados con el autor. Los padres no se atreven a decir lo que realmente piensan cuando sus hijos no se duermen por temor a ser juzgados como unos padres horribles, pero en la mayoría de ocasiones esos sentimientos están ahí y muchos sintieron un gran alivio al ver que no eran los únicos a los que se les había cruzado por la mente esa irreverente frase.

El libro por tanto hay que tomarlo como lo que es, un desahogo, un chiste para padres desesperados y no intentar hacer de ello una gran montaña. Estas frases no están pensadas para ser leídas a los niños, solo para hacer sentir mejor a los padres.

Finalmente la niña de Mansbach dejó de dar problemas para dormir, como acaban haciendo todos los niños, solo es cuestión de tiempo y paciencia, aunque eso sí, el autor no se podrá quejar de la rentabilidad que le ha sacado a sus noches de insomnio.

Foto: Flickr


Referencias: Wikipedia | Medline

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