Los gastos del primer bebé

Tener un hijo es una de las mayores aventuras en las que se puede embarcar una persona. Como tal aventura no está exenta de riesgos, penas, alegrías y… gastos. Desde el momento en que llegan al mundo, los bebés tienen una serie de necesidades que es necesario cubrir. Ese gasto no es tan grande como se suele pensar, mejor dicho, no tiene que ser tan grande.

Y es que los padres, especialmente los primerizos, suelen gastar más que lo que el niño realmente necesita.


Lo importante: cubrir las necesidades básicas


De lo que se trata es de cubrir sus necesidades básicas, más allá de eso todo lo que compremos o queramos dar a nuestro hijo será supletorio. Pongamos por caso, el niño necesita una cuna para dormir, eso los que lo decidan, porque también hay padres que practican el colecho. Bien, esta cuna puede ser lo más sencillo del mundo o incorporar móviles, música, ABS, llantas de aleación… y así con todo. Pensemos que se trata de elementos con un tiempo de vida limitado, podemos gastar algo más si queremos que resista para otros hijos, pero todo lo accesorio, no será más que eso, prescindible.

Volviendo a los gastos básicos. El bebé tiene necesidades alimenticias. Hasta los seis meses se recomienda la lactancia materna, las que opten por esta fórmula van a notar un gran alivio en sus bolsillos. La leche artificial es uno de los mayores gastos en estos primeros meses, cada bote cuesta en torno a los 15 – 20 euros y Los bebés comen bastante a menudo, a lo que hay que sumar, biberones, esterilizadores y demás complementos. Una vez comienzan a incorporar otros alimentos empieza el gasto en potitos, aunque se puede aligerar si somos nosotros los que hacemos la comida.

En cuanto a su entorno uno de sus mayores gastos es la habitación. Como hemos comentado, la cuna. Aquí los padres deciden si va a dormir con ellos, si en una mini cuna en la habitación de matrimonio para pasar luego a su cuna, si va a dormir en su cuarto desde el primer momento… La habitación del niño es un elemento importante, es su espacio, pero esto no significa que debamos dejarnos los ahorros. Una cuna, un cambiador y espacio para su ropa y sus cosas será más que suficiente en los primeros meses, según crezca necesitará otros elementos que no tienen porqué constituir un gasto ya desde el primer momento.


Carro de bebé, capazo, silla de coche…


Pasemos al transporte, el carro es uno de los más mirados. Debe tener capazo para cuando es bebé y silla para cuando es más mayor. De nuevo aquí hay padres y madres que optan por llevar a su hijo en brazos, hay cómodos portabebés que suelen ser perfectos para ellos. Todo dependerá de las necesidades de la familia. Carros hay de todo tipo y para todos los gustos, con que cumpla la normativa será suficiente, todo lo demás es a gusto del consumidor y del uso que se le vaya a dar.

En cuanto al transporte no hay que olvidar la silla de coche, imprescindible si vamos a hacer viajes con el bebé. La homologación legal resulta básica y es recomendable comprar una silla que, aunque sea más cara, le sirva por más tiempo.

En otro apartado estaría la ropa, no es uno de los más caros y el gasto dependerá mucho de la época del año en la que nazca, si es verano con unos bodys y algún conjunto está listo, en invierno habrá que invertir más. Respecto a su cuidado e higiene estaría el baño, se puede optar por una bañera – cambiador, por un adaptador para la bañera familiar… de nuevo las necesidades familiares son la clave. Y por supuesto los pañales, toallitas, etc. una fuente de gasto no muy grande pero continúo durante algunos años.

Hay que tener en cuenta las visitas al pediatra, si lo vamos a llevar a la seguridad social o vamos a algún privado, será otro gasto a contemplar. Del mismo modo se tiene que prever si va a ir a la guardería pronto o podemos esperar, ya que este es el mayor gasto mensual que conlleva un niño.