La vuelta al cole afecta más a los padres que a los hijos

Tanto para padres como para pequeños la vuelta a la rutina escolar supone un cambio, ya que, tras la relajación y los momentos divertidos del verano, vuelve la rutina y la necesidad de volver a establecer unos horarios. Sin embargo, parece que los niños consiguen adaptarse mejor a esta vuelta al cole que sus padres.

Los padres serán los encargados de organizar la nueva rutina de sus hijos, ya que, además de las clases del colegio, decidirán a qué actividades extraescolares irán, así como la compra del material escolar, del uniforme… es decir, de todo lo que puedan necesitar los pequeños en ese nuevo curso.


La vuelta al cole es «cambiar el chip de verano» al del invierno


Será el momento de volver a acudir a las reuniones del colegio, a las tutorías, así como de retomar también ellos su rutina laboral, con horarios a veces muy complicados, lo que hará que tengan que arreglárselas para buscar a una canguro, o dejar a los pequeños con los abuelos e incluso contratar los servicios del comedor escolar.

A ello se une el hecho de que, una vez que empiece el colegio, los padres tendrán que acostumbrar de nuevo a los niños a este nuevo horario de almuerzo, cena, así como hacerles entender que hay que levantarse más temprano e irse a la cama antes para descansar.

A veces, sobre todo al principio, a los pequeños les cuesta, ya que, durante el verano es cierto que tienen un horario muy flexible. A todo ello se unirá que los niños empezarán a tener deberes y exámenes, por lo que también los padres deberán preocuparse por saber si están haciendo todas las actividades, si estudian o, en cambio, se entretienen.

Por todo ello, los psicólogos afirman en los últimos tiempos que son los padres los que se ven más afectados que los pequeños con este cambio. Y es que, a todo ello se une que actualmente los progenitores tienen a veces una excesiva preocupación o dudas sobre si lo estarán haciendo bien, si estarán educando a sus hijos correctamente o si estarán ayudándoles y dándoles todo lo necesario para que sean felices y sientan que no les falta de nada.


La sobreprotección de los niños causa estrés a los padres


Esto no implica que antes los padres no se interesaran por sus hijos, ya que, hoy y siempre los padres vivirán por y para sus pequeños. Tan sólo nos referimos a que hoy en día existe una tendencia a controlar demasiado la situación, lo que acaba, en ocasiones, agobiando y estresando a los pequeños, ya que se les exige cada vez más. Por ejemplo, cualquier niño hoy en día, además de las clases del colegio, acude a alguna actividad deportiva, así como a clases de idiomas y a ello puede sumarse la posibilidad también de tener clases con un profesor particular si le cuesta o no obtiene muy buenas notas en alguna asignatura.

Sin embargo, es fundamental que los padres comprendan que en ocasiones esta sobreprotección puede acabar siendo negativa para el pequeño, que acabará por no tener tiempo para jugar, estar con sus padres, leer, ver la televisión…

Además, para que la vuelta al colegio no suponga un cambio tan brusco, los padres podrán empezar a adaptar los horarios de los pequeños unos quince días antes de dicha fecha. De este modo, tanto ellos como los niños no se verán afectados por este retorno a la rutina escolar.