Mi hijo ha perdido un diente: ¿qué hago?

Empiezan a andar, a correr, a ir al cole… es el momento por tanto en el que surgen los primeros golpes y contusiones, chichones, moratones y en los casos más graves cortes y roturas. Una de las zonas más sufridas es la boca, los dientes suelen recibir gran parte de los golpes debido a que no ponen las manos a tiempo, a los golpes contra muebles o incluso a los juegos con otros niños.

Hablamos en general de los dientes de leche ya que a estas edades todavía no han hecho su aparición los definitivos.

La rotura o caída de estos dientes es lo que suele preocupar a los padres, sobre todo por si ese problema afectará a los dientes definitivos y que soluciones puede haber.


Lo primero de todo: acudir al dentista


No es lo mismo la rotura de parte del diente que su caída total de la boca, en ambos casos lo primero va a ser acudir al dentista para que valore la situación, una intervención temprana puede ser vital para salvar al diente afectado. En ocasiones, y debido a la flexibilidad de los huesos infantiles, el golpe provoca un movimiento de desplazamiento o que el diente quede algo suelto, esto es algo que se suele solucionar solo, el diente al cabo de unos días vuelve a su lugar, aunque no está demás la visita al médico.

En el caso de rotura puede suceder que el diente se ponga negro debido a la falta de riego sanguíneo, si no hay más síntomas y vemos que la zona no se inflama es posible que se recupere, si es así al cabo de los días irá recuperando poco a poco su color. En caso de que haya dolor o inflamación seguramente haya que extraer todo el diente ya que en caso contrario se puede ver afectado el diente definitivo. Lo que está totalmente desaconsejado es guardar el diente que haya caído para reimplantarlo.


Los dientes de leche se pueden arreglar muchas veces


También es posible arreglar las roturas de los dientes de leche, se suelen limar y reconstruir por razones estéticas, algo distinto es si el diente se pierde de raíz, como hemos comentado no se debe reimplantar. Será el dentista el que valore la situación ya que los dientes de leche cumplen su función asegurando el hueco que ocuparán los definitivos y si este se pierde a edades tempranas puede que este hueco no sea suficiente y haya problemas posteriores. En estos casos será el dentista el que valore si es necesario colocar mantenedores de espacio.

En ocasiones no damos la importancia que merece a la pérdida de un diente de leche, por aquello de que no son los definitivos, pero lo cierto es que ante cualquier problema en las piezas dentales primarias hay que acudir al especialista. Estos dientes cumplen su función ayudando al niño en la masticación, y su buen estado y mantenimiento es vital para asegurar que el diente que viene detrás esté en las mejores condiciones, son importantes también para la correcta dicción del niño, sin olvidar la parte estética. Por ello ante cualquier problema lo primero será siempre visitar al dentista.