Beneficios de dormir junto a un bebé recién nacido

Son muchos y variados los beneficios, tanto para los padres como para el bebé, de dormir juntos. Y es que, a pesar de que hay quien muestra recelos ante la idea de dormir junto a un recién nacido, lo cierto es que son muchas las ventajas de este hecho.

En primer lugar, es una forma muy útil de evitar el síndrome de muerte súbita del lactante.

Y es que, aunque es cierto que hay que tener en cuenta ciertas medidas de seguridad, el colecho, según algunos especialistas, entre los que cabe destacar al antropólogo estadounidense James J. Mckenna, puede impedir la muerte del recién nacido en su cuna y también, favorece el desarrollo del sueño infantil.

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Hoy en día el colecho es una práctica aconsejada por la mayoría de profesionales


Otro de los beneficios es que ayuda a la regulación de la temperatura corporal del pequeño durante la noche. Y es que, es común que a los bebés se les abrigue durante el día en función de la temperatura que los padres sienten o fijándose en si el pequeño se muestra incómodo o no. Sin embargo, por la noche, será el calor de sus propios padres el que regule su temperatura. De este modo, la presencia de sus progenitores le aportará la temperatura necesaria para que se encuentre cómodo e incluso no necesitará llevar mucha ropa de abrigo. Además, ese mismo “abrigo” será emocional, ya que, el contacto con ellos hará que se establezcan unos lazos y un vínculo familiar muy sólido. El roce con la piel de sus padres, la sensación de estar protegido, notar su calor y su presencia… y viceversa, creará una relación muy especial.

Además, notar la respiración de su madre favorecerá que el bebé pase de una fase del sueño a otra, ya que se sincronizará con ella. Asimismo, en los casos de pequeños con apnea, escuchar a su mamá será como una especie de recordatorio para que siga con su respiración e incluso intente coordinarse con ella. Según los investigadores James J. McKenna y Sarah Mosko, para los pequeños menores de tres meses que sufren este problema, dormir con sus padres puede salvarles, ya que este problema en recién nacidos tiene alto riesgo vital.

Es beneficioso también para disminuir la ansiedad nocturna del pequeño durante la noche. Son frecuentes los casos de niños con parasomnias, es decir, pesadillas, sonambulismo e incluso terrores nocturnos, por lo que, si el pequeño cuenta con la presencia de sus padres se minimizará esa sensación de agobio y estrés que puede llegar a sentir. De hecho, la antropóloga Meredith F. Small afirma que en los casos en que los padres apuestan por dormir con sus hijos, los casos de insomnio infantil son prácticamente inexistentes.

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Beneficios para la madre y su relación con el bebé


Asimismo, en los casos de pequeños que aún realizan tomas durante la noche, son muchas las madres que afirman que, durmiendo juntos, apenas se despiertan y, aunque el pequeño a veces reclama alimento, cuando tiene hambre, por norma general hay menos interrupciones durante la noche y ambos duermen más horas seguidas.

Los padres también deberán pensar en cómo debe ser el lugar donde duerme su pequeño, apostando por aquello que saben que le hace sentirse relajado, cómodo y que, en definitiva, favorecerá su sueño y descanso.