Cada vez hay más niños sedentarios

En muchos sentidos vivimos en una sociedad más evolucionada que hace unas décadas, contamos con más comodidades y los avances tecnológicos nos hacen la vida más fácil. Los niños reciben una completa educación desde que son pequeños y están preparados para desenvolverse en una sociedad que avanza constantemente.

Pero todo este desarrollo no deja de tener su lado negativo, a medida que la sociedad se vuelve más ‘moderna’ se adoptan una costumbres que interfieren en el normal desarrollo físico del menor.


Se está fomentando un estilo de vida muy sedentario a los niños


Los niños necesitan cada vez más tiempo para hacer los deberes, además tienen televisores videojuegos, móviles, dispositivos de música… que les ayudan a pasar su tiempo de ocio, sin olvidar que cada vez cuentan con menos espacios verdes y seguros donde jugar en las ciudades y que los programas escolares están reduciendo el tiempo dedicado a la educación física en detrimento de materias consideradas más útiles.

Se trata de un cambio en el estilo de vida del mundo actual y que conlleva el aumento del sedentarismo para todos los niños.

Un estudio de la OMS pone de manifiesto que un tercio de los niños del mundo, sin tener en cuenta sus circunstancias sociales, pasan más de tres horas al día delante del televisor y otro dato esclarecedor, solo el 24% de los chicos y el 16% de las chicas realizan la actividad física recomendada, esto es, una hora al día durante al menos cinco días de la semana.

El sedentarismo está además directamente asociado a la obesidad y a enfermedades como la diabetes, la hipertensión, problemas circulatorios o cardíacos. Son niños además más débiles de salud ya que al no salir y disfrutar del aire libre están menos inmunizados. Pero no solo eso, una vida sedentaria suele estar asociada a desórdenes anímicos, cuadros de estrés y déficit de atención.


Los niños «tienen que mover el culo»: es muy bueno para su salud física y mental


Pensemos que la actividad física es vital para el desarrollo de los menores, el ejercicio les sirve para liberarse, descargar tensiones, y poner en marcha todo su organismo, músculos, riego sanguíneo… el cuerpo se activa y se mantiene en buena forma. Además la actividad y el ejercicio implica relaciones con el resto, un momento socialización, de aprender a compartir y a conocer las reglas del juego. El sedentarismo por el contrario va asociado a niños más solitarios que a la larga y si se mantiene este tipo de vida, van a tener más problemas en sus relaciones con los demás.

Es cierto que evitar esta vida sedentaria requiere esfuerzo también por nuestra parte, es más fácil llegar a casa y sentarse en el sofá que coger a los niños y bajar al parque o a dar una vuelta con la bici, pero es muy importante inculcar en nuestros hijos hábitos de vida saludables desde que son pequeños. Otra buena opción es apuntarlos a algún tipo de actividad deportiva organizada en la que además se relacionarán con otros niños.

Lo importante es que el tiempo que pasan delante de la tele o el ordenador no acabe siendo más importante que la necesaria actividad física, se trata de encontrar el equilibrio para que los niños puedan desarrollar todas sus capacidades sin carencias.