Los niños no inventan enfermedades

A veces los pequeños afirman encontrarse mal y, aunque al acudir al médico, éste no encuentra o localiza dónde está el problema, los padres no tienen por qué pensar que está mintiendo. Y es que, con frecuencia, cuando un niño dice que no puede ir al colegio porque le duele la cabeza o la barriga, la tendencia es que sus padres crean que es sólo una excusa para no cumplir con sus responsabilidades.

Sin embargo, aunque hay pequeños que sí que recurren a las mentiras, hay otros que realmente sí se encuentran enfermos.

De este modo, hay casos en que si los pequeños tienen algún problema y no saben cómo hacerle frente, esta inquietud o preocupación puede manifestarse con un malestar general físico y es importante localizar ese problema. De este modo, situaciones que resultan estresantes, tales como la llegada de un hermanito, un cambio de ciudad o casa, así como de colegio, el divorcio de sus padres o quizás problemas en el colegio, tales como el llamado bullying o acoso escolar, pueden acabar manifestándose de este modo.


Cuando un pequeño «inventa una enfermedad» es posible que tenga algún problema


En estos casos, es fundamental el papel de sus padres, ya que serán ellos los que deberán localizar esa preocupación, ya sea hablando con el pequeño, acudiendo al colegio y preguntando a profesores e incluso compañeros de clase… Además será muy útil e importante que exista una buena comunicación entre padres e hijos, ya que, finalmente éstos acabarán por contarles qué les hace sentir mal. De ahí la importancia de que los progenitores sean para los niños desde que son pequeños un importante apoyo y que tengan una buena relación de confianza y complicidad, ya que, en estos casos, los niños acudirán a sus padres para contarles lo que les ocurre.

Así, una vez que se localice cuál es el problema, y después de descartar previamente la existencia de alguna enfermedad, los padres deberán ayudar al pequeño a ponerle solución para que así desaparezcan sus dolores o malestares. En algunos casos se trata de problemas que tienen fácil solución. Por ejemplo, si el pequeño se siente estresado o agobiado porque se han mudado y ahora no tiene amigos, no conoce a nadie, puede ser una buena idea que los padres organicen una merienda, invitando a algunos compañeros de colegio para que su hijo empiece a entablar relaciones sociales con otros pequeños.


Cuidado: hay algunos que sí que inventan enfermedades para simplemente no ir al cole


Sin embargo, también es cierto, que los padres, aunque deben encontrar primero la raíz de ese malestar, si finalmente descubren que los niños sólo se quejan de esas dolencias para no hacer frente a sus responsabilidades, tales como ir al colegio, estudiar, hacer los deberes o cuidar de sus hermanos deben tomar medidas. Y es que, la mentira es un problema y una de las cuestiones que más preocupa a los padres a la hora de educar a sus hijos.

En definitiva, es importante que el pequeño cuente con el apoyo de sus padres y que éstos no le acusen de inventarse enfermedades o mentir sobre el hecho de encontrarse mal, sin saber realmente si es así, ya que, si realmente el niño tiene un problema, puede que al ver esta reacción por parte de sus padres sienta que no cuenta con su apoyo y protección.