Células madre embrionarias

Como su nombre indica, este tipo de células madre provienen del embrión. Una vez que el óvulo de la mujer es fertilizado por un espermatozoide, se divide y se convierte en un embrión. En él, se pueden encontrar éstas valiosas células, capaces de convertirse en todos los tipos de células diferentes del cuerpo humano.

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La investigación con embriones humanos


Para la investigación, los científicos obtienen embriones principalmente de dos formas:

A partir de los huevos que han sido fertilizados para una pareja infértil en una clínica de fertilización in vitro

En este proceso, los espermatozoides y los óvulos de la pareja se fertilizan en una placa de cultivo.

Suelen crearse más embriones de los que pueden ser implantados, éstos sobrantes por lo general, son congelados. Muchas parejas donan sus embriones no utilizados para la investigación de células madre.

Mediante clonación terapéutica

Esta técnica combina una célula del paciente que necesita la terapia de células madre, con un óvulo donado. El núcleo se extrae del huevo y se reemplaza con el núcleo de células del paciente, de forma que el embrión resultante lleve el material genético de la persona en cuestión. Este procedimiento reduce significativamente el riesgo de que su cuerpo rechace las células una vez que se hayan implantado.

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¿Cómo controlar el cultivo de estas células?


Para generar cultivos de células determinadas, como células musculares del corazón, células de la sangre, o células nerviosas, los científicos tratan de controlar la diferenciación de células madre embrionarias ya que su reproducción es espontánea e indiscriminada. A través de años de experimentación, se han establecido unos protocolos básicos para la diferenciación directa de éstas células en algunos tipos de células específicas.

Los científicos actualmente tratan de dirigir de forma fiable este proceso, cuando se llegue a ello, podrán utilizarse las células resultantes para el tratamiento de ciertas enfermedades en el futuro. Entre ellas, pueden ser tratadas mediante trasplante de éste tipo de células, enfermedades como el Parkinson, la diabetes, lesión traumática de la médula espinal, distrofia muscular de Duchenne, enfermedades cardíacas, de la visión y pérdida de la audición, entre otras.

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¿Qué se opina de éstas técnicas?


Ambos métodos resultan controvertidos. Quienes se oponen a la investigación con células madre embrionarias, comparan la destrucción de un embrión con el aborto. Defienden que el embrión constituye una vida porque tiene el potencial de desarrollarse plenamente en un ser humano.

Aquellos en contra del uso de células madre embrionarias lo catalogan como inmoral y poco ético, ya que consideran que se destruye una vida para salvar otra. Muchas personas han mostrado su repudio a tales prácticas, con el fin de evitar “granjas humanas” donde se clonen personas.

Por otro lado, los que apoyan la investigación con células madre embrionarias, argumentan que un embrión no es equivalente a la vida humana porque su desarrollo no ocurre en el vientre materno y se apoyan en la necesidad de estudio y desarrollo médico de la humanidad.

En los diferentes países, entre ellos E.E.U.U, pionero en este tipo de investigación, se establecen límites de financiación y estudio dedicado a la clonación, aunque continua vigente y en desarrollo.

Lo cierto, es que con este tipo de células, se abre un camino de tratamientos asombroso para enfermedades graves que actualmente no disponen de curación.