Cuando una mujer se queda embarazada sus prioridades cambian, y mantener la salud pasa a ser su principal objetivo. Para ello, toma ciertas precauciones, que muchas veces ni se toman en consideración si no se está en estado de gestación,
Ponerse una crema para la piel parece un gesto inofensivo para la salud, pero la piel absorbe muchas sustancias, que pasan al organismo.
Por eso, es importante tener mucho cuidado a la hora de usar ciertas cremas, que a veces contienen elementos malignos para la salud de una embarazada, o del feto.
Esto no significa que una embarazada tenga que renunciar a usar todo tipo de cremas. Simplemente, debe tener cuidado de elegir las que no contienen aditivos y sustancias peligrosas para el desarrollo del embarazo. Además, siempre es bueno consultar tanto con el ginecólogo como con un especialista dermatólogo, acerca de la idoneidad de usar algún producto tópico.


















